viernes, 2 de diciembre de 2016

ESTATUA ECUESTRE (PERSONA A CABALLO)




ESTATUA ECUESTRE (PERSONA A CABALLO)




Si nos encontramos con una estatua ecuestre (persona a caballo):
– Si el caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate.
– Si el caballo tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate.
– Si el caballo tiene las cuatro patas en el suelo, la persona murió de causas naturales.


martes, 29 de noviembre de 2016

Coco Chanel, antisemita y homófoba reconocida, espía nazi después de robar una empresa a unos judíos de París





Coco Chanel, antisemita y homófoba reconocida, espía nazi después de robar una empresa a unos judíos de París



Pierre Wertheimer y su hermano Paul , grandes hombres de negocios , judíos parisinos -montaron la casa de maquillaje Bourjois, la mayor casa cosmética de los años´20-En 1924, Coco Chanel se asoció con ellos y creó Parfums Chanel. El 70% de la nueva compañia era de los Wertheimer y aportaron no sólo su capital sino también su experiencia para poder vender el perfume Chanel Nº 5. Todo iba bien, pero en  mayo de 1940 los nazis toman París. Coco Chanel, que se sentía  “aria” se dirigió a las auoridades nazis y solicitó que la empresa pasara legal y totalmente a sus manos por la sencilla razón de que sus socios eran judíos. Lo que no sabía Coco era que los hermanos no eran tontos y antes de huir a Nueva York habían puesto a un cristiano -Félix Amiot- como director de su parte en la compañía.

Coco Chanel, entonces, se retiró a vivir en los cuarteles generales del nazismo de París: el Ritz, sin importarle un bledo los rumores sobre su “romance” con el jefe de la inteligencia nazi, el barón Hans Günther von Dincklage, embajador y espía que murió en su dorado retiro de Mallorca en tiempos de Franco, concretamente en 1974.
Lo cuenta todo el periodista norteamericano Hal Vaughan, en su obra “Durmiendo con el enemigo: Coco Chanel…” recopilatorio de documentos desclasificados por el gobierno francés donde ella aparece como espía ,  Agent 7124. Y sabía lo que decía porque él mismo fue espía durante diez años, como se supo tras su muerte , en  2013.
Al parecer, según Vaughan, Chanel aprendió el antisemitismo de su novio, Paul Iribe (fallecido en  1935) que se dedicaba a la ilustración con caricaturescas represnetaciones esteriotipadas de los judíos. Como socialité que era en el París más mundano que había, Iribe, para hablar de los Rothschild , se refería a ellos con el despectivo término del slang francés « youpins », porque no merecían ni siquiera ser llamados juifs. De este señor también aprendió a ser homófoba integral.

Mientras tanto , Coco se acostaba en el Ritz con un apuesto embaucador nazi que buscaba toda la información posible, Walter Schellenberg, quien fue el que la adiestró en las artes del espionaje para Hitler. Cuando liberaron París ella estaba en la cama con él y fue detenida -luego liberada-pero cuando años más tarde , después de lo de Nuremberg, él murió, fue ella quien se ocupó de todo, incluso de pagar su entierro.
Al acabar la guerra comenzó el litigio con los hermanos judíos que ella había denunciado. Finalmente, cuenta  Forbes, los trámites procesales concluyeron con la toma de una decisión de común acuerdo que incluyó la renegociación del contrato original de 1924. Así Chanel cortaba la posibilidad del escándalo público.  El 17 de mayo de 1947, la diseñadora recibió ganancias de las ventas del Chanel Nº5 en tiempos de guerra, por un valor de  400 000 dólares. Además, Pierre Wertheimer acordó una disposición inusual propuesta por la propia Chanel en la que aceptó pagar todos los gastos que la diseñadora realizara —desde los triviales a los más costosos— durante el resto de su vida.
 Su vida derivó convirtiéndose en  una tirana, huraña y maleducada viejecita solitaria -no tenía apenas amistades- que murió de un ataque de corazón , sola, en el Ritz, donde llevaba viviendo 30 años.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Adelfopoiesis, bodas entre personas del mismo sexo en la Edad Media y ¡en la Iglesia!





Adelfopoiesis, bodas entre personas del mismo sexo en la Edad Media y ¡en la Iglesia!

LA HOMOXESUALIDAD EN LA IGLESIA CATOLICA



El término adelfopoiesis viene del griego y significa “hacer hermanos”. Era en realidad una ceremonia en la que se unían dos personas del mismo sexo, generalmente varones, para una convivencia que en principio se pensaba fraternal pero que al parecer camuflaba en muchos casos una relación íntima y profunda. Eran dos personas que se unían en un matrimonio verdadero. Este rito se dio en la Edad Media y principio de la Edad Moderna en varias iglesias cristianas, especialmente en Oriente.

El ritual que se seguía es descrito por el teólogo ortodoxo Pável Florenski en su libro del año 1914 ” La columna y el fundamento de la Verdad. Ensayo de teodicea ortodoxa en doce cartas”, tomados de unos escritos bizantinos del siglo IX. Explica Florenski que no se trataba de amor erótico, sino de una unión de almas, una unión espiritual para seguir mejor, conjuntamente, las enseñanzas de Cristo. Actualmente se cree que posibilitaban la unión, en todos los sentidos, de dos personas del mismo sexo. En el ritual se colocaban los “hermanos” ante el atril, en la iglesia, el mayor de los dos a la derecha, se leían textos ejemplarizantes y se recitaban oraciones. En segundo lugar se unía a los dos miembros de la pareja con un cinturón y se le daba a cada uno una vela encendida.Se les ofrecía como regalo una copa para los dos. Se recitaban más letanías y se leían lecturas del Nuevo Testamento. Después de un Padrenuestro se daban la mano y giraban alrededor del atril. Para finalizar había un intercambio de besos y unos cánticos. No era necesaria la presencia de un sacerdote y, en algunos casos, se obviaba la ceremonia y la pareja, simplemente juraba su unión ante el altar de su iglesia y en la puerta anunciaba a la comunidad que se unían en “adelfopoiesis”.

Esta unión era, prácticamente todos los sentidos, igual a un matrimonio y entre otras cosasles permitía heredar uno de otro. También contemplaba el hecho de poder ser enterrados juntos. Así se explica la existencia de un conjunto de tumbas medievales con dos nombres de varón en Inglaterra e Irlanda. El historiador John Boswell encontró en los Archivos Vaticanos 80 manuscritos originales de la celebración de estas bodas entre personas del mismo sexo. En ellas se nombran como protectores de estas uniones a San Sergio y San Baco, mártires, que estuvieron unidos por una relación adelfopoiética.



jueves, 24 de noviembre de 2016

Los orígenes de Acción de Gracias: los españoles lo celebraron 56 años antes que los peregrinos ingleseses




 Los orígenes de Acción de Gracias: los españoles lo celebraron 56 años antes que los peregrinos ingleseses



El Día de Acción de Gracias, una de las fiestas más emblemáticas de EE.UU, tiene su origen oficialmente en el año 1621, cuando un grupo de peregrinos (los puritanos ingleses) celebró en Plymouth, en el actual estado de Massachusetts, el final de la cosecha compartiendo su comida con los indígenas de la zona. Sin embargo, como han defendido recientemente varios historiadores del estado de Florida, los conquistadores españoles habían protagonizado celebraciones de características similares al menos en 1565 y en 1598, sobre lo que hoy es suelo americano.

Se quiera o no EE.UU. tiene profundas raíces hispanas. Los estadounidenses han consagrado en su memoria colectiva la llegada de los puritanos ingleses como el génesis de su nación, bajo el sello de una colonización anglosajona, desdeñando así la labor civilizadora y evangelizadora de España desde el sur de los Estados Unidos hasta el mismo corazón del continente. La presencia del Imperio español en el Norte del Nuevo Mundo se remonta a principios del siglo XVI y desmonta muchos de los mitos fundacionales de este país.

La historia convencional de Norteamérica considera punto de origen de su nación la llegada de un barco llamado el «Mayflower» a Plymouth en 1620, donde un grupo de puritanos ingleses –cansados de las supuestas concesiones de su país a la Iglesia Católica– estableció varias colonias permanentes en lo que luego fue conocido como Nueva Inglaterra. No obstante, sobredimensionar la importancia de aquel episodio ha terminado por solapar una realidad histórica inapelable: el primer asentamiento europeo en Norteamérica, San Agustín de Florida, había sido fundado por Pedro Menéndezde Avilés 56 años antes.

Tras más de medio siglo impidiendo que cualquier otra nación europea se estableciera permanentemente en el continente descubierto por Cristóbal Colón, los españoles vieron una grave amenaza en los planes franceses de levantar una colonia en la zona del norte, explorada desde la llegada hispánica pero sin asentamientos fijos. Así, un grupo de hugonotes (los calvinistas de Francia) desembarcó en febrero de 1562, en el estuario del río conocido hoy como el St. Johns River, y se estableció al sur de Carolina. Sin víveres ni apenas recursos, los pocos supervivientes tuvieron que regresar a Francia al cabo de varios meses. Pero pocos años después, otra expedición francesa mejor preparada consiguió establecerse en Florida, sobre la región actual de Jacksonville, en lo que fue bautizado como Fort Caroline.

El éxito de la incursión hizo saltar las alarmas en la corte madrileña, desde donde se decidió enviar a uno de sus marinos más prestigiosos, Pedro Menéndez de Avilés. Tras dispersar la flota francesa y tomar posesión del lugar en nombre del Rey de España el 28 de agosto de 1565, el almirante asturiano se ayudó de la tribu saturiwa –hartos de la presencia gala– para encontrar y atacar el asentamiento hugonote. Con 50 soldados, Menéndez dio caza a los habitantes de Fort Caroline y ordenó algo duramente criticada por toda Europa: ejecutar a todos los prisioneros. Desde España se justificó la medida, desde el punto de vista legal, como la habitual cuando se capturaban a piratas. Los Reyes españoles consideraban que todo el continente les pertenecía por derecho y cualquier intrusión estaba considerada piratería.
Solo un mes después de la fundación de San Agustín, Pedro Menéndez de Avilés celebró una comida muy parecida a lo que se conmemora por Acción de Gracias en honor a sus aliados saturiwas. El menú probablemente incluyó pavo, venado y guiso de cerdo salado. Además, europeos y nativos asistieron después a una solemne misa cocelebrada por cuatro obispos españoles.

A finales de siglo, en 1598, el explorador español Juan de Oñate organizó una gran celebración en las orillas del Río Grande, también con miembros de tribus nativas, después de liderar a los colonos en una ardua caminata de 563 kilómetros por el desierto mexicano. Un episodio histórico muy parecido al organizado 23 años después, en 1621, por los 50 colonos ingleses llamados «pilgrims» (peregrinos), que compartieron su comida con sus vecinos, los amigables indios Wampanoag. En ambos casos se trataron de encuentros entre civilizaciones muy distintas con el objeto de agradecer a Dios que seguían vivos a pesar de su lucha desigual contra los elementos.

Sin embargo, hay que recordar que la colonia de Plymouth ni siquiera era la primera fundada por ingleses en el norte del continente. En 1583, la Reina Isabel I de Inglaterra autorizó al pirata Sir Walter Raleigh a fundar una colonia al Norte de Florida, a la que llamó Virginia. Fue en esta tierra donde otro grupo de peregrinos y de indios compartieran una comida dos años antes que en Plymouth. Lo que ha llevado a muchos historiadores estadounidenses a defender que fue en Virginia donde se celebró por primera vez la festividad. De hecho, la compañía de Londres que envió a estos peregrinos, al enterarse del acto de fraternidad entre civilizaciones, ordenó que la fecha se marcase como la celebración anual de Acción de Gracias.




martes, 13 de septiembre de 2016

Los dioses solares en la peninsula Iberica




Los dioses solares en la peninsula Iberica

Conocemos principalmente dos divinidades relacionadas con el sol. Uno de ellos es Baelisto, cuyo nombre viene de “-bhel” (blanco, brillante) y significa “El Más Brillante”. Se le rendía culto principalmente en las actuales provincias de La Rioja y Asturias, donde existen aún numerosos topónimos relativos a él como San Juan de Beleño, por ejemplo. Baelisto estaría asociado al monte Bilibio, donde residiría su hogar, aunque otras teorías apuntan a que Bilibio es en realidad Baelibio, nombre real del dios.
Baelisto se identifica con el Belenos galo y el Bel irlandés, que a su vez fueron asociados con Apolo, el dios griego que simbolizaba no el sol en sí mismo sino su luminosidad y brillo. Baelisto representaría así al fuego como medio de luz y purificador de las cosechas, ganado y malos augurios. A Baelisto estarían dedicados los fuegos de Beltane al igual que ocurría con Belenos en la Galia.
La segunda divinidad relacionada con el sol es Netón, el héroe solar y dios de la guerra que los romanos identificaban como un “…Marte rodeado de rayos…”. Se le rendía culto prácticamente en toda la Península Ibérica no solamente en la zona de influencia celta sino también entre los íberos. Su nombre procede de la raíz “-net” (guerrero) y está relacionado con el dios Net irlandés, también una divinidad guerrera.
La vinculación de los guerreros y el sol puede conllevar la heroización, el guerrero mortal que gracias a sus hazañas asciende hasta convertirse él mismo en una divinidad, convirtiéndose en el ejemplo a seguir por el resto de los guerreros.


lunes, 8 de agosto de 2016

BERNARDO DE GALVEZ los heroes españoles olvidados





BERNARDO DE GALVEZ los heroes españoles olvidados



El Comité de Ética del Senado estadounidense acaba de dar luz verde para que se cuelgue en el Capitolio un retrato de Bernardo de Gálvez; el malagueño alegre y sencillo que fuera gobernador de Luisiana, virrey de Nueva España, comandante en jefe de todas las fuerzas del Caribe (incluida la armada francesa) y héroe de la independencia norteamericana con una talla equiparable al Marqués de Lafayette. ¡Un momento! ¿Gálvez? ¿El Capitolio? ¿A alguien le suena de algo este pavo? ¿No?, pues no me extraña. A mí tampoco me sonaba de nada.

La historia la escribieron los ingleses y se encargaron de quedar bien ellos y dejarnos mal a nosotros. Pero ahora Gálvez nos brinda la oportunidad de resarcirnos. Y vamos a utilizarla.


Esta es la historia de Teresa Valcarce, más conocida como Tere "Maripancartas" (debido a su adición a manifestarte en favor de causas justas), que es la española residente en Washington DC que ha provocado la buena nueva, y de la necesidad de que el rey Felipe VI, cuando venga en septiembre a la asamblea de la ONU, en su primer viaje oficial a Estados Unidos, se traiga un martillo y un clavito de acero especial para paredes de pladur - que es lo que aquí se trabaja - para colgar personalmente el cuadro. ¿Por qué lo digo? Porque ese martillazo real puede conseguir que el legado español empiece a encontrar el reconocimiento que se merece en un país en el que, no nos olvidemos, las 2 terceras partes de su territorio actual estuvieron un día bajo bandera española.
Así es: al pensar en la gesta de los conquistadores en América, solemos imaginarlos siempre en México o en las selvas de Perú. Hasta que cae en manos de uno Banderas Lejanas y descubre que españoles fueron los primeros europeos que avistaron el Cañón del Colorado, cruzaron el río Misisipi, atravesaron las grandes praderas o llegaron a Alaska. Una fabulosa narración en la que Fernando Martínez Laínez y Carlos Canales Torres dejan claro que, "mucho antes de que Estados Unidos existiera como nación, España había conquistado ya el Far West y combatido o pactado con las principales tribus indias que luego el cine de Hollywood haría famosas."
Pero es que, además, España tuvo un papel preponderante en la consecución de la independencia de Estados Unidos. Atención, pregunta: En el primer desfile de la victoria norteamericano del 4 de julio de 1783, ¿quién estaba a la derecha de Washington? Respuesta: Bernardo de Gálvez, vecino de Macharaviaya (un pueblito de 500 habitantes a 30 minutos de Málaga ciudad). Bueno, pues ná. ¿Y qué pintaba este paisano allí? Simplemente que se lo merecía.
Este militar que había dado nombre a una ciudad en Texas y a una bahía en el golfo de México (Galveston, derivación de Galvez town, que es la traducción inglesa de ciudad de Gálvez) ganó dos batallas definitivas para la victoria de los patriotas norteamericanos. Primero en Pensacola (hasta poco antes Panzacola), capital de una Florida que llevaba siendo inglesa desde 1763. Allí Bernardo hizo la machada de entrar en la bahía con su barco en solitario, forzando al resto de los navíos a seguirle. Por su hazaña, el rey le permitió lucir en su escudo de armas la leyenda YO SOLO. Y, finalmente, en Yorktown, estado de Nueva York, donde la estrategia militar de Gálvez consiguió ponerle punto y final a la American Revolucionary War.
El general Washington declaró que sin el apoyo de la Spanish Armada - la flota más poderosa del mundo en el siglo XVIII- las colonias no hubieran ganado nunca la guerra a Inglaterra. Pero sólo los franceses, y especialmente Lafayette, que tiene calle prácticamente en todas las ciudades de Estados Unidos, se llevaron la gloria. ¿Por qué? Muy sencillo. Lo explica Martha Gutiérrez-Steinkamp en su Alianza Olvidada: al rey Carlos III no le interesaba prodigar que España apoyaba a las colonias del norte porque la idea de la independencia podía contagiarse a las colonias del Sur. Y sin enterarnos seguimos. Pero vamos de una vez con Maripancartas.
Tere Valcarce nace en El Ferrol y estudia turismo en Málaga. Trabaja en el mostrador del aeropuerto cuando, en 1991, se le acerca un pasajero a pedir información. Afirma que es norteamericano, pero Tere le detecta acento de Cádiz. "Nene, tu eres de El Puerto." "Que no soy" "Que si eres" Pues al final el chico tiene razón. Resulta que es norteamericano, pero criado en la base militar de Rota donde destinaron al padre. Total, que mantienen contacto y, 4 años más tarde, él la pone un llama/cuelga: "aterrizo mañana en Málaga". Es feria y, cosas que tienen que suceder, una copitas y empiezan a salir. En 1999 se casan y se vienen para USA. En 2005 Tere tiene su primer hijo, Pablo, y luego vienen 2 más: Lucas y Lucía. En 2008 se hace ciudadana norteamericana.

En marzo del año pasado su madre le manda un artículo del Diario SUR en el que se menciona que EEUU tiene una cuenta pendiente con un tal Gálvez. "¿Estados Unidos una cuenta pendiente con un héroe de guerra?" se sorprende Maripancartas. No puede ser porque, "si hay algo que los americanos hacen bien es honrar a sus héroes." Contacta al autor del artículo, el periodista Manuel Olmedo, investigador de la figura de Gálvez, y éste le proporciona copia de un documento que descubrió en los archivos nacionales de Washington. Se trata de una resolución fechada en mayo de 1783 por la que el Congreso de Estados Unidos acepta un retrato de Gálvez, donado por un patriota de nombre Pollok, y toma la decisión de colgarlo en la sala "in which Congress meet", donde se reúne el Congreso. Toma ya.
Tere Maripancartas le consuela a Olmedo: "no te preocupes, que en un momentito me acerco yo al Capitolio y les digo que hay un error y que lo tienen que arreglar" Dicho y hecho. Maripancartas se pone en marcha. Llama a Filadelfia, a Washington, al Congreso, a los archivos... y a nadie le consta que la resolución de 1783 se haya cumplido. Y Tere: "¿qué hago, que hago?" En esto aparece un equipo de Españoles por el Mundo a rodar un programa en Washington.... y la citan. La casualidad quiere que, el mismo día del rodaje, tengan que grabar a otro español por el mundo que tiene cita con un congresista de Maryland. Y nene, como diría Tere, mira por donde, se trataba de Chris Van-Hollen: justo el congresista que le corresponde a Maripancartas.
Al terminar la entrevista Van-Hollen se despide de Tere, pensando que es parte del equipo técnico. Le dice: "nice to meet you", encantado de conocerte. Maripancartas le agarra del brazo y le responde: "si, nice to meet you, pero usted de aquí no se mueve." "¿Cómo que no me puedo ir?" protesta el diputado. "Porque me tiene que ayudar." "¿Yo?" "A ver: no le queda más remedio porque soy ciudadana norteamericana y usted es mi congresista." (Diferencia sutil entre los políticos españoles que se deben a sus partidos y los norteamericanos que están al servicio de sus votantes. Es lo que tienen las listas abiertas.)
Tere le cuenta: "existe una resolución del Congreso de hace 231 años que no hemos cumplido y tenemos que cumplirla." El tipo se queda de piedra y tras una pausa, le pide que, por favor, se lo vuelva a repetir. Maripancartas lo hace y la reacción de Van-Hollen consiste sólo en 3 letras: "Wow!" Que en español se pronuncia guau. Se despiden y, esa misma tarde, cuando llega a casa, ya tiene un correo electrónico de la oficina del congresista: "estamos interesados en el caso Gálvez. Por favor, ponte en contacto con nosotros." Eso ocurre en Emancipation Day, el 16 de abril de 2013. Desde entonces y hasta octubre, Maripancartas prepara con la oficina de Van-Hollen un informe para presentárselo a la Cámara de Arte del Congreso.
Por el camino surge un nuevo problema. El retrato original donado por Pollok ha desaparecido. ¿Qué hacer? La Asociación Bernardo de Gálvez en Málaga pone sosiego: "Tere, tú no te preocupes, que nosotros donamos un cuadro. Tú encárgate sólo de que lo cuelguen." ¿Cómo lo resuelven? Con una buena copia. Cuando Bernardo de Gálvez volvió de Estados Unidos, Carlos III en reconocimiento a sus hazañas le pidió al pintor de la corte, Maella, que le hiciera un retrato. El óleo pertenece a una colección privada que no tiene intención de soltarlo. Así que la diputación le pide a Carlos Monserrate, malagueño que ha hecho retratos de ministros y altos mandatarios (y que vive a 5 minutos de donde está el original colgado, con lo cual lo ha podido ir a visitar infinidad de veces) el favor de que lo calque. Y el 4 de junio, a las 4 de la tarde para ser más precisos, llega el cuadro a la embajada de España en Washington.

Rebobinamos. Mientras Monserrate copia los pelos de Gálvez, en navidades llega la respuesta de la Cámara de Representantes norteamericana. Recomienda el cuadro para una exposición temporal, pero no permanente. Disgustazo en toda regla. ¿Ahora qué? En Enero aparece Rajoy y le hacen una foto fumándose un puro por las calles de Nueva York. Maripancartas accede a Mariano, a quien le parece interesante la historia y decide comentársela a Obama. También la menciona en el Senado, donde acude a concederle la Encomienda de Isabel la Católica al senador Robert Menéndez, director del Comité de Asuntos Exteriores del Senado. Un demócrata de Nueva Jersey, de origen cubano, que tiene lazos muy estrechos con España. Menéndez, como Chairman, si España le regala el cuadro, puede aceptarlo en nombre de Estados Unidos y colgarlo en el Capitolio. Bingo.
Maripancartas va a la oficina del senador, le plantea el caso, y a Menéndez le parece estupendo. Solicita a la diputación de Málaga que redacte una carta pidiendo al senado norteamericano que acepte el cuadro.... Y el jueves 17 de octubre llegó la respuesta del Comité de Ética del Senado, encargado de aceptar o rechazar regalos. El retrato de Gálvez se acepta.
Ahora sólo queda sacarle partido a esta oportunidad que nos brinda la historia. ¿Lo redondo? Que su majestad Felipe VI, en su primer viaje oficial como monarca a EEUU a finales de septiembre, sea quien cuelgue el cuadro. ¿Motivos? Coinciden tres fundamentales para sacar rendimiento a esta noticia. Primero: el estado de Florida acaba de pedir al Congreso que le conceda a Bernardo de Gálvez la ciudadanía honorífica. Va a ocurrir y ello va a provocar que se hable de Gálvez en los medios de comunicación norteamericanos porque este no es un honor que se conceda todos los días. Hasta la fecha sólo 7 seres humanos han sido merecedores de ella. Entre ellos Lafayette, el otro héroe revolucionario, Winston Churchill y la madre Teresa de Calcuta. Así que la gente de USA se va a preguntar quién diantres es este Gálvez y el historiador Douglas Brinkley no va a dar abasto del estudio de la CBS al de la CNN dando explicaciones. Segundo: la visita de Felipe VI coincide con el Spanish Heritage Month (el mes del legado Hispano que se celebra en Estados Unidos del 15 de septiembre al 15 de octubre), con lo cual encaja de maravilla reivindicar un Spanish Legacy que nadie conoce pero que a todos les va a fascinar en cuanto se enteren. Y, tercero: la entrega del cuadro seguiría la tradición, pues Juan Carlos I en su primer viaje oficial a Estados Unidos, en 1976, regaló una estatua ecuestre de Bernardo de Gálvez. El bronce de Juan de Ávalos está con las estatuas de los libertadores en la Avenida de Virginia, Washington DC, justo detrás del departamento de estado.
¿No queríamos marca España? Pues este acontecimiento, si se lleva con humildad pero con un plan estratégico, puede encumbrar la imagen de nuestro país en Estados Unidos por todo lo alto. Y que se vaya preparando Macharaviaya a recibir hordas de turistas norteamericanos queriendo conocer la tierra del General al que su país le debe la independencia. Si yo fuera el de Kukutxumutxu empezaba ya a diseñar camisetas con los pelos de Gálvez y el logo YO SOLO, I ALONE porque la primavera que viene se pueden empezar a vender como roscas por la costa del sol.

martes, 24 de mayo de 2016

TAXIS, TAXÍMETROS Y CONTROLES DE ALCOHOLEMIA EN LA ANTIGUA ROMA




TAXIS, TAXÍMETROS Y CONTROLES DE ALCOHOLEMIA EN LA ANTIGUA ROMA




La diversidad de vehículos que circulaban por las calles de Roma se podrían clasificar por la carga que se transportaba, la distancia a recorrer… y de los medios disponibles, por eso los más pobres viajaban y se trasladaban en el coche de San Fernando (un rato a pie y otro caminando) o en el vehículo de algún conocido. Así que, nos centraremos en los que podían permitirse un caballo o un carro.
Para recorridos cortos o por la ciudad los más adinerados se movían en literas de tracción humana (unos cuantos esclavos) que se completaba con otro esclavo abriendo paso entre la plebe; para trayectos medios e incluso cortos pero urgentes, el caballo, la biga (carro ligero tirado por dos caballos más conocida por las carreras en el Circo), el essedum (parecido a la biga pero para dos pasajeros de pie) y el cisiumel taxi de la época.
El cisium era un vehículo abierto, posiblemente de origen galo, con dos ruedas, tirado por dos caballos y espacio para dos personas sentadas (el cisarius o taxista y el cliente) sobre un especie de caja donde el cliente que lo alquilaba guardaba su equipaje. Para el transporte público o de familias completas, tenían la raeda: un carro de cuatro ruedas con bancos para sentarse y espacio para el equipaje pero con limitación de carga por ley.

Si la caravana o ruolutte de la época era el carpentum, un carro cerrado y con techo para viajar cómodamente en el que se podía comer y beber para no tener que hacer paradas en las mansiones, la limusina, algo más pequeña que el carpentum, era la carruca. El camión con el que se transportaba la carga (materiales, productos de la tierra…) era el plaustrum: una simple tabla de madera sin lados con dos o cuatro ruedas y normalmente tirado por bueyes. Y para terminar con los vehículos más populares de Roma, la arcera destinada al traslado de enfermos y heridos. Tanto la arcera como el carpentum y la carruca tenían una particularidad que los distinguía del resto de carros, y que los hacía más cómodos, una especie de suspensión con correas de cuero.


Cuentamillas romanas
Esta palabreja es sólo una licencia que me permito para denominar al cuentakilómetros que tenían los romanos para medir las distancias. Ellos lo llamaron odómetro. Una milla romana convertida a nuestro sistema métrico decimal seriá, más o menos, casi un kilómetro y medio.
Aunque parece que la invención del aparato en cuestión fue cosa de Arquímedes, la descripción más precisa de su funcionamiento la hace Vitruvio en De Architectura (libro VII) en el siglo I a.C. El odómetro era un sistema de engranajes con una rueda dentada de un diámetro de 4 pies -un pie, unos 30 cm- y 400 dientes conectada a la rueda. Una vuelta completa de esta rueda suponía haber recorrido una milla y un guijarro (cálculo) caía en una caja. Al final del trayecto sólo había que sumar los cálculos para saber las millas recorridas. También se intentó adaptar este sistema a los barcos con unas ruedas con palas pero el vaivén y el bamboleo de las embarcaciones hacía que el sistema no fuese muy preciso. Lo que está claro es que el odómetro era una herramienta fundamental en el trabajo del taxista de la época.

Alcoholímetro
Desde los orígenes de Roma, las mujeres tenían prohibido beber vino y la obligación de besar al marido. Ambas, prohibición y obligación, estaban directamente relacionadas y tenían que ver con elius osculiel alcoholímetro de la época. Por medio del ius osculi (derecho al beso), el marido besaba en la boca a su esposa para comprobar si había bebido vino. Excepto el supuesto de que el vino consumido fuese prescrito por un médico, porque el vino también se utilizaba con fines medicinales, el castigo que recibiría la esposa que hubiese dado positivo era una paliza, el repudio e incluso la muerte. Este último caso lo cita el historiador Valerio Máximo (siglo I) cuando relata la historia de un tal Mecenio que mató a palos a su mujer por beber vino. Fue un caso sonado en la sociedad romana de la época, pero no por haberla matado, a lo que tenía derecho, sino por el método utilizado. Según Plinio el Viejo, las mujeres condenadas por este tipo de “delito”, equiparable al de adulterio, debían ser encerradas en una habitación de la casa y dejarlas morir por inanición, tal y como se hizo con la esposa que robó a su marido las llaves de la bodega donde guardaba el vino. Aún así, como sólo se equivocó en la forma (¿?), su caso fue, como diríamos hoy, sobreseído. La esposa acusada podía pedir el “contranálisis” que, lamentablemente para ella, corría a cargo de los parientes de la parte acusadora. La esposa debía echar el aliento a los familiares del marido que, seguramente, confirmarían su positivo. Retomando la historia Mecenio, el comentario de Valerio Máximo de esta historia “justificaba” el porqué de castigar este delito:
Con el paso del tiempo esta prohibición se fue relajando y las mujeres pudieron disfrutar de los placeres de Baco.